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domingo, 15 de diciembre de 2013

Ahora que se acercan las fiestas... ¡receta!

¡Hola a todos y a todas!

¿Qué tal lleváis el fin de semana?

Yo os traigo un postre "ligero" para estas fiestas que se van avecinando, ¿os quedáis a verlo?

Pues esto es un invento mío, que ha resultado estar buenísimo y no tiene tantas calorías como otros postres de la época (comedoras de turrón, ¡abstenerse!, jajaja).
Para hacerlo necesitaremos:

* Galletas tipo María
* Mantequilla
* Sobres de cuajada tipo Royal
* Leche
* Mermelada de fresa o frambuesa

Mirad qué corte/cucharada tiene el postre en cuestión...



¿Y cómo lo hacemos?

Primero de todo hay que triturar las galletas, el método que sigáis va a gustos; hay quien prefiere meterlas en una bolsita nueva y pasar el rodillo por encima, otras personas las trituran en robots o batidoras de cocina... al gusto, ya os digo.

Una vez estén trituradas, ponemos un poquito en cada uno de los moldes individuales que vamos a usar y le echamos un poco de mantequilla derretida para formar la base del postre.

Metemos todos los moldes en el frigorífico para que endurezca la base de galleta y procedemos a hacer la cuajada según las instrucciones del fabricante.

Aquí hay una opción que tengo que probar (más que nada porque se me acaba de ocurrir, jeje) y es echarle queso de untar tipo Philadelphia a la cuajada (¿cortaré la masa?)... en fin... que me lío...

Sacamos los moldes del frigorífico y echamos por encima de la base de galletas la cuajada ya hecha. Al haber cuajado la mantequilla, la base no se nos levantará del molde

Metemos en el frigorífico otra vez y esperamos un par de horas hasta que se haya solidificado un poco.

Entonces, ponemos en un cazo mermelada y un pelín de agua y templamos hasta que se  ponga la mermelada un poco más ligera. Una vez esté fácil de manejar, vamos poniendo por encima de la cuajada un poco de la mermelada y al frigorífico otra vez.

Un ratito más para que se enfríe la mermelada y listo para comer.

Es una forma de no hincharse de turrones u otros postres más calóricos... ¿no creéis?

¡Un saludito!